Me quedé un tanto petrificada al verla
ahí sentada, en el escalón de mi casa. Tan sonriente como siempre.
No sabía como reaccionar en ese momento, tenía al que fue el amor
de mi vida en su día y la que lo era ahora mismo. Miré a Malú, me
miró. No sabía que hacer, si acercarme a ella a darle un beso o
esperar a estar dentro. Tampoco quería dárselo delante de mi ex,
aunque ella no sabía que Malú era mi chica. ¿Por qué me tenía
que liar tanto? Se levantó y vino a mis brazos. Me abrazó
fuertemente y me dió un beso. Me aferré a ella como se aferra un
niño a su madre cuando este se cae. El olor de su pelo volvió a
colapsarme los sentidos. Mientras tanto, Patricia se nos quedó
mirando desconcertada. Sin saber por qué Lucía estaba allí, y por
qué me besaba.
-Eh..bueno Claudia, ya me das la
chaqueta otro día, ¿vale? - dijo Patricia rompiendo nuestro
momento.
-Perdona, no te la he presentado. -
dije yo.
-Tampoco hace falta, sé quien es.
Si hablabas de ella todos los días, hija mía. - ahora la que
estaba desconcertada era mi chica. Se separó de repente de mi
cuerpo, y me miró seriamente.
-¿Cómo que todos los días?
¿Cuando? - dijo Malú cruzandose de brazos.
-Ah, creía que te lo había
contado ella, lo siento. Creo que he metido la pata. - se frotó la
frente con la palma de la mano.
-Ahora te lo explico dentro,
cariño. - cogí a mi chica de la mano. Me lanzó una mirada que
quería decir:”si ya hablaremos, ya”. En ese momento maldije a
Patricia, ¿Para que tenía que abrir la boca? - Esto...pasa y coge
tu chaqueta, Patri. - abrí la puerta y ella entró primera.
-Patri, eh...- dijo bajito Malú.
Yo tragué saliva, y entramos también nosotras.
No tardó dos segundos en cogerla, se
despidió de nosotras y se marchó. Al ella irse, se produjo un
silencio bastante incómodo entre nosotras dos. Se sentó de brazos
cruzados y se quedó callada. Vaya tela, que podría decir yo para
romper el silencio y que no fuera a cagarla. - ¿Te apetece algo para
tomar, amor? - dije abriendo la ventana del salón. Con las prisas y
los nervios de antes, la dejé cerrada. - ¿Quién es Patricia y que
hacía su chaqueta en tu casa? - dijo sin rodeo. Me senté a su lado
y la cogí de la mano. - Vaya, apuntas directo en medio del alma eh..
- bromeé un poco, me reí. A ella no le gustó la broma y se me
quedó mirando esperando una respuesta más coherente. Yo bajé mi
risa. Garraspeé. - Verás cariño. Patricia fue mi primer amor. - se
la cambió el rostro, resopló. - Yo estaba muy enamorada de ella,
Miguel y María fueron testigos de ello. Pero ella me fue infiel
varias veces...lo que pasa que no lo quería reconocer. - hice un
pausa, volví a tragar saliva. - La dejé, nuestras vidas se
separaron, como nuestros caminos. Y la otra noche, al salir con mis
amigos...me la encontré. Se sentó a tomar algo con nosotros, y
estuvimos los tres hablando muy bien y animadamente. Fui al baño y
sin yo saberlo, vino ella detrás de mi. - asentió mirando al suelo,
como sabiendo lo que le iba a contar. - y me besó. Me dijo que no me
había podido olvidar, pero yo salí de ahí como alma que lleva al
diablo. Me fui también del bar. Miguel y María vinieron corriendo
detrás mía. Esa misma noche, no pude dormir mucho. Fue cuando hablé
contigo.... - me paré. - ¿Por qué no me lo contaste, Claudia? -
dijo casi con los ojos llorosos. - No quería hacerlo a través de un
móvil, cariño..- le apreté la mano. - Sigue..- me dijo. - Bueno, a
la mañana siguiente intenté hacer vida normal, como si nada de eso
hubiera pasado. Volví a mi trabajo, pero en casa. Estuve unas pocas
de horas metida en mi pequeño despacho, sin darle demasiada
importancia a lo ocurrido. Pero me llamó Miguel, diciendome que
Patricia le llamó a él. Le había dicho que estaba muy arrepentida,
que el alcohol no le había sentado bien y que por eso lo hizo. - yo
no paraba de mirar esos ojazos que tenía. Unos ojos entristecidos
por lo que le contaba. De vez en cuando cambiaba la vista de mis ojos
al suelo, del suelo a la terraza. Y volvía de nuevo a clavar su
mirada en la mia. No paraba de mover la pierna. Era un movimiento
nervioso.
-¿Ha pasado algo entre ustedes?
-Dejame continuar, por favor. - un
nudo se me formó en el estómago. Ella asintió firme. - Miguel le
dió la dirección de mi casa, y se presentó aquí. Salimos a dar
una vuelta, ahí me pidió perdón. Que no volvería a pasar jamás,
que lo sentía mucho. Estuvimos hablando de como cambiaron nuestras
vidas a raiz de nosotras dejarlo. Las cosas había cambiado mucho
desde entonces. Ella no había tenido suerte en el amor, y yo sin
embargo...lo tenía todo. - la miré sonriente. - Pero me volvió a
repetir otra vez que jamás me había olvidado...joder que dificil
es esto. - me arrasqué la cabeza. Ella volvió apartar la mirada.
Esta vez, agachó la cabeza y miró para detrás. - Malú, por
favor. Quiero que te quede claro, que entre ella y yo no ha pasado
nada. De verdad, te lo prometo- dije
-Lo sé..te quiero. - me besó
dulcemente. Se me escapó una lágrima al notar el roce de sus
labios. Se sentó sobre mí, y empezó a desnudarme muy despacio
besando cada parte de mi cuerpo que quedaba descubierta cada vez que
me quitaba algo. Me deshice de su camiseta en un abrir y cerrar de
ojos. Llevaba sin rozar su piel, un día y ya tenia “mono” de
ella. Es increible como me había podido enganchar a su piel en tan
poco tiempo. - Y..¿como es que has venido? - dije mientras besaba
mi cuello.
-Eso después, cariño. - me calló
con un beso. Un beso que incrementó mis ganas de más. Me tumbó en
el sofá y empezó a recorrerme con sus manos de principio a fin, de
arriba a abajo. Toda. El recorrido de sus dedos por mi cuerpo, era
el delirio mio.
-Patr...- no me dió tiempo a
acabar la palabra cuando se levantó rapidamente y se sentó en mis
piernas.
-¿Cómo me has llamado? - me tapé
la cara mientras no paraba de repetir: “mierda, mierda”. Se
levantó y se empezó a vestir. La había cagado.
-No, no Malú. No sé que me ha
pasado de verdad, ha sido un lapsus. - me puse mi camiseta. - Por
favor, no te vayas. - antes de salir por la puerta se paró.
-Ella no te ha olvidado, pero... ¿y
tú a ella? -
-Yo...- se fue sin escuchar nada
más. Joder, que maneras de meter la pata. ¿Por qué la había
nombrado¿ ¿Qué me había pasado? Si yo estoy completamente
enamorada de Malú. Me apoyé en la puerta, y comencé a llorar. A
llorar desconsoladamente. La estaba perdiendo, si no la había
perdido ya del todo. Maldita Patricia....la maldige con toda mi
alma. - ¿Por qué, tio? ¿Por qué? - grité entre sollozos. Con lo
feliz que estaba. Me encontraba en mi mejor momento, y …. se habia
ido todo al garete. Fui a la cocina y cogí la primera botella de
alcohol que encontré. Así pasé la noche, entre llantos y alcohol.
El llanto iba decreciendo a medida que iba bebiendo. Saqué de mi
cartera, una foto de Lucía y mia. La misma que nos hicimos cuando
volvimos de las vacaciones en Palos de la Frontera. Con el sol a
nuestras espaldas. Me quedé mirando nuestras caras, perfectamente
pegadas. Al igual que nuestros labios. ¿Quien sabe si eso iba a
volver a pasar?
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarPorfavoor continua escribiendooo, q pasa? La recupera ?!
ResponderEliminarContinua escribiendo por favor tiene que recuperarla
ResponderEliminarHa de recuperarla por favor
ResponderEliminarPOR FAVOR SIGUE CON LA NOVELA Y QUE RECUPERE A MALUUU
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